AVIVAMIENTO EN LA ISLA DE LUIS, ESCOCIA

Jóvenes en las calles provocando cambios en sus ciudades.

En un avivamiento, la comunidad repentinamente se conscientiza de la presencia de Dios. El comienza a obrar entre su propia gente, y en cosa de pocas horas las iglesias vienen a ser muy concurridas, habrán veintenas de personas pidiendo perdón a Dios antes de siquiera llegar cerca de la iglesia. En el avivamiento en Luís, eso es lo que pasó.

COMO EMPEZÓ EL AVIVAMIENTO EN LUIS
Una mujer ciega de 84 años, tuvo una visión. Esta anciana, Margarita, vio a la iglesia llena de jóvenes. Estaba tan emocionada que llamó al pastor y se lo contó. Entonces convocaron a reuniones de oración los martes y viernes en la noche, para pasar toda la noche en oración. Así todos se concentraron en la oración. Tuvieron esta promesa de Dios: "Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida" (Isaías 44:3).
En sus oraciones, según lo que dijo el pastor, ellos debían pedir vez tras vez: “Señor, Tú eres un Dios que guarda tu pacto, y debes cumplir Tu promesa”.
¡DIOS SE MANIFESTO! Las súplicas y las reuniones duraron por varios meses y el Espíritu Santo comenzó a obrar en medio de la gente. El pastor dijo: "Se encontró a Dios en el yermo; se le encontró en los hogares. Dios parecía estar en todas partes". Entonces fue invitado el Pastor Duncan Campbell, y este hombre fue el testigo de los grandes hechos de Dios en el avivamiento en Luis, Escocia.

Cuando llegó Campbell a la isla, en la primera reunión un joven le dijo que era necesario que algo pasara, se lanzó al piso en clamor de oración pidiendo a Dios que se derramara sobre el lugar y entonces una multitud de 700 personas llegó a la puerta de la iglesia sin ser invitados, eran las 10 de la noche y dijeron “estamos aquí porque sentimos la necesidad de estar con Dios”, Dios se derramó y tuvieron un poderoso culto que termino a las 5:30 de la mañana del día siguiente.
Esa misma noche había un baile en la ciudad. Cuando este joven oraba en el pasillo de la iglesia, el poder de Dios entró a ese baile, y más de 100 jóvenes huyeron del baile para dirigirse a la iglesia. Al salir de esa reunión le dijeron a Campbell que había una multitud en la comisaría buscando el perdón de Dios y en el camino se encontraban grupo de jóvenes tirados en el camino pidiendo misericordia por sus pecados, Dios estaba en todas partes.
El pastor Campbel iba de reunión en reunión en donde se congregaban cientos de personas: Una noche en un servicio a la una de mañana encontró una de las iglesias grandes totalmente llena, con mucha gente afuera. Predico allí por una hora, y después salio mientras centenares de personas pedían a Dios misericordia. Al salir de la iglesia, otro joven se acercó y dijo: "Sr. Campbell, debe haber entre 300 y 500 en un campo aquí abajo, puede hablar con ellos. Fue muy fácil predicarles. El Espíritu de Dios estaba conmoviéndolos.
Que mas decir, sino que las tabernas se cerraron, todos estaban en la iglesia, los cultos de oración estaban abarrotados de jóvenes, la gente cambiaba y una profunda convicción de pecado inundaba la ciudad, el tiempo era de Dios, los programas eran quitados pues Dios dirigía las reuniones, en las calles los jóvenes oraban por los borrachos y estos caían fulminados por el poder del Espíritu Santo. El avivamiento de Luis se extendió a sus alrededores y la Gloria de Dios llenaba las calles aun sin la necesidad de que alguien predicara.

Dios lo hizo antes, Dios lo quiere hacer hoy.

Adaptado por CCFL Jóvenes del Salvador